Hoy es lunes. Aunque en toda la península parece que el sol baña todos los paisajes, yo hoy no he hecho otra cosa que pisar charcos cuando caminaba por la calle, mancharme los pantalones claros y sufrir de lunes. Por lo menos me han entrado ganas de volver a casa y esconderme del día tan triste que hace, pero eso también tiene sus cosas buenas, como todo en la vida:







